08/12/23

Castillos en África: Los montículos de las termitas


Paloma y JC delante de un montículo de termitas en el parque Kruger.

Estos montículos de tierra que parecen pequeños castillos medievales, y que en muchos casos pueden alcanzar una altura de 6 metros,  son los hogares que construyen las termitas, unos insectos con la cabezas más pequeña que el fósforo de una cerilla  pero con una organización, estructura y relevancia vital en el ecosistema de la sabana africana. Para muchos animales, como los ñus, el cerdo hormiguero, el elefante, las mangostas o la hiena del cabo (entre otros muchos), son focos de atracción pues les puede servir de sustento o utilizarlos como su propio hogar. 

(Fuente informativa de este texto: "Las termitas, ciclo de vida en África", por Francisco Domínguez (mayo 22nd, 2018|Noticias) 


Los montículos de termitas los vimos por muchos de los sitios por donde estuvimos en Sudáfrica y Zambia, como una característica más del paisaje africano. El nombre de termita desciende etimológicamente de la palabra termes que según la RAE hace referencia a carcoma, pues proviene del latín termes, -ĭtis 'carcoma'.



Montículo de termitas en el Parque Kruger. En la construcción que hacen estos insectos
pueden vivir varios millones de termitas, que han habitado en este planeta por lo menos,
durante 100 millones de años


Montículo de termitas en el Parque Mosi-Oa-Tunya de Zambia.



A continuación os dejo algunos extractos de un interesantísimo artículo  que he recogido de internet y que nos sorprenden por el impacto tan beneficioso que este insecto causa en el ecosistema de la flora y fauna africana.


LAS TERMITAS, CICLO DE VIDA EN ÁFRICA

"Las termitas son los insectos que construyen estos montículos que predominen en gran parte de África, tanto en cuestión de números como por su efecto sobre el paisaje. Un elefante, consume solo el 10% de cada árbol que derriba, el 90% restante, será devorado por las termitas. La cantidad que se come cada una es pequeña, pero existen en números tan ingentes que desafían a la imaginación. Hay más de un millón de ñus en el Serengueti (TANZANIA), aun cuando están ocupando planicies hasta donde abarca la vista, es un número difícil de concebir, pero para las termitas 1 millón es sólo una familia más bien pequeña. Las termitas son ciegas, pero construyen estructuras elaboradas. No son más grandes que la cabeza de un fósforo, pero los hogares que construyen, pesan decenas de toneladas y pueden medir más de 6 metros. Las pirámides, esa gran obra humana, son patéticas en comparación, los montículos son notables por derecho propio, pero también son focos de atracción para a una gran variedad de visitantes, criaturas como el cerdo hormiguero y la hiena del cabo, así como todo un catálogo de animales extraños y especializados que vienen al montículo y lo consideran su hogar. Esta es la historia de esos montículos, de la extraordinaria sociedad de insectos que los construyen, y de la formidable colección de criaturas que los usan como fuente de alimento y refugio. Esta es la historia de esos extraordinarios castillos de barro. Castillos subterráneos, el mundo de las Termitas.


Uno de los montículos de Ttermitas más grandes que vimos en el Parque Nacional de Mosi-Oa-Tunya en Zambia. Algunos pueden pesar toneladas y tener una altura de más de seis metros.


En el interior de la fortaleza, viviendo en casi la oscuridad total se encuentra una compleja sociedad de varios millones de insectos, las termitas son también conocidas como hormigas blancas, pero no son hormigas, los parientes más cercanos son las cucarachas y han habitado en este planeta por lo menos, durante 100 millones de años. El nido es una serie de cámaras de diferentes tamaños y para diferentes usos, sostenida por elegantes columnas y conectadas por intrincados pasadizos y túneles. Su arquitectura es de forma libre, no basada en patrones como las estructuras en forma de panal, producidos por otros insectos constructores como abeja y avispas. La sociedad está basada en una estricta división del trabajo y cada individuo tiene un papel claramente definido en la vida del nido. Alrededor del 2% de la población son soldados equipados con grandes cabezas y poderosas mandíbulas, las hay de dos tamaños, grandes y pequeñas, y todas ellas son hembras estériles, los obreros, también son de dos tamaños, pero de los dos sexos, ambos también estériles, los obreros pequeños llevan a cabo tareas domésticas, mientras los grandes son responsables de la construcción y el mantenimiento.


Son los más grandes constructores del mundo, usando su saliva como cemento, ellos arman grano por grano, algunas de las estructuras más extraordinarias de la naturaleza. Los montículos de las termitas son de una gran variedad de formas tamaños y colores. Donde hay fuertes lluvias, se protegen con sus propios paraguas, creando en la parte superior del nido una cobertura semiesférica, dándole una apariencia parecida a una seta. Donde hace mucho calor, el calor es expulsado a través de chimeneas, que favorecen el enfriamiento por evaporación y aumentan las corrientes de aire en el interior del termitero. En medio de esas dos formas extremas dependiendo del clima, el suelo y la especie en sí que construye, parece que todo vale, con el fin de adaptarse y sobrevivir. Según la escala de las dimensiones humanas, un montículo de 6 metros, mediría 4 km de altura, 10 veces la altura de los rascacielos más altos, aún un montículo promedio, sobrepasaría en mucho el tamaño y peso de las pirámides. Los montículos de 6 metros, son los clásicos que se encuentran en las planicies. Estas son las torres góticas que veremos más de cerca. Organizaciones internas y castas de un Termitero El corazón de una colonia de termitas es una celda construida como un puesto de mando militar de la era nuclear. Sepultada 60 cm por debajo del nivel de la tierra, en el centro del montículo y entre gruesos muros, está suspendida en el espacio, sobre pilares, y solo se puede entrar a través de una pequeña hilera de minúsculos orificios redondos, el centro neurálgico es fácilmente defendible, estamos en la celda Real. Permanentemente encerrados en su interior se encuentran el rey y la reina, además de tener ojos, la parte delantera de una reina termita no es tan diferente de la de sus súbditos, pero de la cintura para abajo, es otra historia, con 10cm de largo y del diámetro del pulgar de un hombre, es miles de veces más pesada que los obreros que la atienden, junto a su reina, parecen un equipo que se ocupa de un dirigible a medio inflar. El rey es mucho más grande que los obreros, pero sigue siendo pequeño en comparación con la reina, tarda hasta 15 segundos en caminar de un extremo al otro de su consorte. La reina es una enorme máquina de poner huevos. Cada día de su vida, que puede durar hasta 15 años, Puede poner hasta una tercera parte de su propio peso en huevos, hasta la increíble cantidad de 30.000 huevos al día. Según los pone, los obreros se los llevan, y cómo hay nuevos huevos en pocos segundos, es una tarea interminable. Cómo están encerrados el rey y la reina deben ser alimentados por obreros que regurgitan su último alimento, los soldados también deben ser alimentados porque sus mandíbulas son tan especializadas para luchar, que son incapaces de alimentarse, los obreros también intercambian alimento cuando se encuentran, pero hay más razones por lo que esto sucede, la saliva de cada insecto contiene una mezcla de elementos químicos que está determinada por el estado del montículo y las necesidades de la sociedad, la información es pasada de boca en boca y cuando la reina es alimentada, recibe un cóctel químico, que le proporciona un informe detallado del estado de su “nación”. Como el puesto de mando centralizado qué es, la reina recibe y procesa toda esa información y por el otro extremo exuda el equivalente químico de una orden impresa, que contiene las instrucciones necesarias para el montículo. Por ejemplo, supongamos que las hormigas atacan la colonia y muchos soldados mueren, las termitas registran en forma puramente química, que tienen menos contacto de lo normal con soldados, y en la oscuridad en su celda la reina recibe esta información, no se sabe a ciencia cierta si es ella la que altera la puesta antes de desovar o si los elementos químicos afectan los huevos más tarde, a través de la saliva de los obreros que los transportan, lo que es seguro es que el siguiente grupo de huevecillos dará origen a soldados para que la población sea restaurada a su equilibrio adecuado. Toda esta alimentación mutua es explotada por minúsculas criaturas llamadas colémbolos que pasan su vida encima de las Termitas, en cada intercambio de alimento el colémbolo se desliza hacia adelante y toma una pequeña porción, los colémbolos son muy democráticos, ocupan desde la reina al obrero común, es sólo un minúsculo insecto. Así que, aunque es prisionera de por vida, la influencia de la reina llega a cada uno de sus millones de súbditos, el rey también tiene un papel importante, si es apartado de la reina, esta empezará a poner huevecillos estériles, deben copular frecuentemente, pero cómo lo hacen es uno de los muchos secretos que están guardados en la intimidad de la celda real.


Reproducción, alimentación y ventilación del termitero. Encima de la celda real se encuentra un laberinto de cámaras interconectadas que forman la mayor parte del nido, esta es el área de incubación, donde los obreros hacen pequeños cúmulos de huevecillos. Éstos necesitan 3 semanas para incubar y el área siempre está llena de crías. Las termitas no tienen una etapa larval como la mayoría de los insectos, lo que surge de los huevos es una animal perfectamente formado, no más grande que la cabeza de un alfiler, completamente blanco. Los obreros trabajan a tiempo completo manteniendo a las crías limpias y bien alimentadas. Estas nuevas generaciones componen casi el 50% de la población, para reunir alimento para todas esas bocas, los obreros cavan galerías que llegan a alejarse hasta 50m del montículo, cuando encuentran comida, como podría ser un nido de pájaro hecho con ramas y fibras, salen a la superficie y en unas horas lo cubren con una capa de lodo. Cuando ha quedado sellado y oculto de los depredadores, los obreros pueden alimentarse con seguridad. Los habitantes de un montículo grande, consumen media tonelada de desechos vegetales por año. Pero no solo contribuyen a limpiar el substrato, especialmente en las zonas más secas, el ciclo ecológico se vería enormemente ralentizado, porque la vegetación, sin humedad, tarda mucho tiempo en descomponerse, pero las termitas degradan la madera caída y estas a su vez, pasan a ser comidas por una gran variedad de depredadores, como resultado los nutrientes que de otra forma permanecerían encerrados en la madera muerta, son reciclados rápidamente en el sistema haciéndolo más rico y variado. El pasto y la madera contienen una alta proporción de celulosa rica en energía pero indigerible aún para las termitas, así que los obreros, la mastican y al volver al montículo, la usan para construir jardines colgantes enroscados que tienen la textura y el olor del corcho húmedo, el cultivo en estos jardines de termitas son hongos. Los hongos producen una enzima que puede convertir la celulosa en un material digerible, una termita hambrienta primero comerá algo del material del jardín y luego mordisquea un hongo mezclando así en su estómago, uno de los alimentos menos digeribles de la naturaleza y el medio mágico para digerirlo. Las Termitas no pueden vivir sin los hongos y los hongos sólo crecen en los jardines creados para ellos por las termitas, en una de las simbiosis más extraordinarias de la naturaleza.


Los jardines de hongos crecen un laberinto de celdas situadas cerca de las áreas de incubación quedando así, resueltos los problemas de vivienda y alimentación, pero hay otro problema básico por resolver, varios millones de insectos activos, más el proceso de crecimiento de los hongos, generan calor al que las termitas son muy sensibles, para resolver este problema, construyen un sistema de aire acondicionado, que toma la forma de una serie de chimeneas que corren a través del montículo, el aire caliente se eleva a través de esas chimeneas y es reemplazado por aire fresco que entra por la base del montículo, si en el exterior el aire es caliente, los obreros descienden a veces hasta 50 metros a la fuente de agua del nido, en el fondo de esos pozos, llenan sus vientres de agua y vuelven al nido para esparcir el agua sobre los muros, para que el nido sea enfriado por evaporación, el control sobre el sistema es muy preciso, al abrir o cerrar las pequeñas chimeneas y al modificar la humedad de los muros mantiene temperatura con una variación de medio grado, en una cómoda temperatura de 30 grados centígrados, aunque hay complicaciones, el sistema de aire acondicionado proporciona un hogar perfecto y hecho a medida para un ejército de huéspedes no invitados.


Co-habitantes y depredadores de la termita. Poco después del amanecer, un grupo de mangostas enanas se empieza a despertar, los juegos de las crías, más madrugadoras, pronto despiertan a los adultos que salen a tomar el sol matutino, al poco tiempo el montículo de Termitas será visitado por estas. Un total de 45 litros de agua al día, se evapora través de la chimenea. Las chimeneas están llenas de aire húmedo y tibio convirtiéndolas en un cómodo refugio para los reptiles de sangre fría. Uno de los reptiles que suele aprovechar esta circunstancia es el varano que puede llegar a medir más de un metro y medio y con frecuencia comparte montículo con una familia de mangostas. El varano es depredador de las mangostas, si pudiera atrapar alguna, pero confinado en la chimenea y con una temperatura corporal aún baja, es incapaz de atacarlas, así que las crías se acercan, confiadas, para explorar. Otro animal que a menudo usa los montículos de termitas es el Chacal, que esconde a sus cachorros en las chimeneas, que son más seguras que una madriguera ordinaria, los muros de lodo del montículo son como cemento, y pocos depredadores podrían sacar a los cachorros de ellos. El que algunas criaturas vivan en el sistema de aire acondicionado no molesta a las termitas, los insectos no viven en las chimeneas que son solo para ventilación, y si una es obstruida por un visitante, las termitas abren otra.


Las termitas aladas, reproducción de la colonia.

En el interior de los montículos, las lluvias han dado origen a un suceso aún más extraño, en las estancias de incubación ha sido criada una nueva casta de termitas, nacidas con ojos grandes y oscuros y pequeñas alas, dejan caer la membrana que las cubre extendiendo sus finas alas de hasta 1.5 cm de largo, es entonces cuando estarán listas para volar. En el exterior alrededor de la base del montículo los obreros han hecho una serie de perforaciones en forma de media luna y con una fuerte escolta de soldados, salen a preparar el terreno para el gran evento. Cualquier insecto extraño que encuentran, lo matan y lo alejan, y toda el área alrededor de la base es limpiada de pasto y ramas. Después de oscurecer, los obreros salen para comprobar las condiciones climáticas, cuando todo está en orden, cuando el terreno está suave por la lluvia y hay una leve brisa, el mensaje es transmitido al interior, y las nuevas y extrañas termitas salen del montículo, y como si de una historia fantástica se tratase, en pocos minutos el castillo que parecía abandonado durante todo el año, cobra vida y parece estar bañado de plata, debido al brillo de las alas translúcidas de las aladas. Estas nuevas criaturas, son príncipes y princesas, y tienen una sola noche para encontrar pareja, ya que a diferencia de sus hermanos, son fértiles, este vuelo sincronizado con las termitas de otros montículos, sirve para dispersarlos e iniciar una nueva pareja Real y de este modo crear una nueva colonia. De vuelta en el montículo, los obreros se limpian, entran y sellan los agujeros, el evento en este caso, dura solo unos minutos y sucede en el caso de esta especie, una vez al año. Para otras especies, este es un evento diurno, y la luz del día deja a la vista este singular espectáculo. Ayudadas por el viento viajan desde 50 metros hasta varios centenares. Cuando una hembra desciende, secreta una sustancia que atraerá a un macho, que la evapora y dispersa en el aire con las alas. Para un macho que se encuentre cerca o a una distancia corta, esta sustancia, es irresistible. Tan pronto se reúnen, se ayudan a deshacerse de sus alas, aunque pudiera parecer violento, no es más que simplemente el siguiente paso del proceso de emparejamiento, sus alas cumplieron su propósito, así que hay que librarse de ellas. La siguiente prioridad, es encontrar un lugar adecuado para establecer un nido. Cuando encuentran un lugar, la pareja excava unos 30 centímetros y prepara una celda donde la nueva reina pondrá sus huevos. Como las alas, los ojos cumplieron su propósito y no volverán a ser utilizados, la pareja pasará el resto de su vida en la oscuridad total. Seis meses después, una nueva sociedad empieza a funcionar, con un par de soldados algunas docenas de obreras y hasta los esbozos de un jardín de hongos, pero por cada pareja que se establece y empieza a cultivar hongos, hay decenas de miles cuyo vuelo nupcial tiene un final muy diferente. Como sus cuerpos están llenos de reservas, las termitas aladas son un delicioso bocado y su fiesta anual es disfrutada por todos, desde hormigas hasta antílopes, muchas son comidas mientras se incuban y nunca llegan a volar, otras terminan atrapadas en barrizales o telas de araña, otras incluso quedan atravesadas por los espinos de los árboles, después de ser llevadas por el viento y en todos lados hay ojos que observan.


Tribus de Kenia y las termitas.

Los nutrientes que hace una semana estaban cautivos en los materiales de un viejo nido de un ave, entran en la cadena alimenticia, y no sólo las criaturas pequeñas se benefician. Las termitas aladas son una valiosa fuente de proteínas para los habitantes de algunas tribus del norte de Kenia, los montículos de termitas son propiedad de los habitantes, e incluso son heredadas de padres a hijos.


Instalan trampas simples pero muy efectivas, acumulan ramas con hojas a un lado del montículo y luego las cubren con pieles de bovino, después, todos los agujeros en la base del montículo son obstruidos, para que las termitas se vean obligadas a salir por debajo de la piel, los bordes de la trampa son sellados con tierra dejando sólo una salida al frente, donde se cava un agujero circular, una hoja de henequén alrededor del agujero, será suficiente para impedir que escapen una vez hayan caído, esto completa la trampa. Al dirigirse hacia la luz, caen en el pozo. Un montículo grande puede suponer varios kilos de estos insectos con un altísimo valor nutricional en grasas y proteínas.

Para atrapar termitas durante la noche, solamente necesitan cavar un agujero y atraer a las termitas aladas con una antorcha. Algunas son comidas frescas, aunque la mayoría son cocinadas y transportadas al poblado, ya que cocinadas, se conservan durante meses. Contienen alrededor de un 40% de grasa y un 40% de proteína. Estas tribus, edifican sus graneros sobre piedras, para impedir que entren las termitas, pero estas, que al final logran entrar, se aprovechan a su vez de los cultivos humanos.


En el pasado hubo grandes reinos en África con Monarcas que gobernaban en enormes Palacios, pero los tronos estaban hechos de madera y los palacios eran construidos con madera y pastos, hoy ya no existen, gran parte de la historia de África, ha desaparecido en los vientres de las termitas.


Depredadores de las termitas.


Otra criatura que se alimenta de Termitas aladas es el cuclillo rojo, Pero mientras que todos los animales que hemos visto, estaban comiendo, el cuclillo parece llevárselas de vuelta al montículo, y eso es precisamente lo que hace. El cuclillo anida haciendo un agujero a un lado del montículo y ahí cría a sus polluelos, el agujero está en la parte superior de los muros y no interfiere con las termitas, así que ellas a su vez no molestan a las aves. Si el montículo en el que estaban viviendo acaba de producir termitas aladas hay una abundante provisión de comida en la puerta, pero no es bueno comer demasiado de una misma cosa, las crías quedan, literalmente, hartas de termitas. El cuclillo es una criatura que cava agujeros en el montículo sin causar daño, pero hay un animal cuyos hábitos son un peligro en mayor escala.


hora, cuando llegan las lluvias, en vez de nueva vida, traen erosión y descomposición. Sin nuevas construcciones, los montículos se hacen redondos, y los elefantes rascándose como inmensas máquinas lijadoras los desgastan aún más. Se necesitan años de viento y lluvia sobre el nido sin vida hasta erosionarlo por completo, sobre la tierra, tan solo quedará un círculo, que señala la muerte de la colonia. Aunque más adelante, un día después de un gran diluvio, a principios de la temporada pluvial, una pareja, descenderá, y una vez despojada de sus alas, empezará a cavar, completando así el círculo completo de la vida de un termitero en África.


(Fuente informativa de este texto: "Las termitas, ciclo de vida en África", por Francisco Domínguez|mayo 22nd, 2018|Noticias)


06/12/23

Los rinocerontes en el punto de mira


Una pareja de rinocerontes blancos descansan echados en la tierra bajo la sombra de un áribol en el Parque Nacional Mosi-Oa Tunya (Zambia).


En mayo de este año la revista National Geographic publicó un alarmante y, al mismo tiempo esperanzador, artículo sobre los rinocerontes que ahora he leído con más interés después de nuestro viaje a Sudáfrica. Estos enormes animales  que, a mi parecer, han evolucionado menos que otros y conservan rasgos más prehistóricos, los hemos podido contemplar,  y muy de cerca, en el safari a pié que hicimos en el Parque Nacional Mosi-Oa-Tunya, en Zambia.

En el artículo de National Geographic se dice, citando palabras del biólogo y fotógrafo de la naturaleza Albert Masó, quien lleva 30 años haciendo safaris fotográficos en el Parque Nacional Kruger lo siguiente:

"Durante los primeros 20 años se podían fotografiar rinocerontes todos los días. Entre 2010 y 2020 cada vez era más difícil hacerlo, y en 2021, por primera vez, ninguno de los los jeeps de la expedición pudo ver ni un solo ejemplar". 

Leyendo esto me consuela que nosotros no solo hayamos visto alguno en Kruger, sino que, como en el caso de nuestro safari a pie en el Parque Nacional Mosi-Oa-Tunya, en Zambia, pudiéramos contemplarlos plácidamente tumbados a la sombra de los árboles durante un buen rato.


El safari que hicimos a pie con un guía y escoltados por un guarda forestal armado, en el Parque Nacional Mosi-Oa Tunya (Zambia), nos permitió tener el privilegio de poder contemplar estos rinocerontes muy de cerca, como se ve en la foto que hizo Elena.


Para hacer se una idea del peligro de extinción de los rinocerontes (White Rhino), según los datos publicados por el Parque Nacional de Kruger en el año 1990 había censados 1381 ejemplares. Sin embargo la efectiva política de protección y conservación que está llevando Sudáfrica en uno de los parques más grandes del continente africano desde hace unos años, ha logrado que la población de los rinocerontes blancos haya crecido hasta 12.158 en el año 2009. Lo que supone un punto de reflexión en cuanto a la capacidad de saber coordinar estas políticas proteccionistas con el auge cada vez más masivo del turismo de safari.


Elena fotografiando a los rinocerontes zambianos mientras el resto observamos con cierto respeto como descansan bajo la sombra de los árboles.


El hombre un depredador sin escrúpulos

No hay que olvidar que una de las causas de la extinción de los rinocerontes fue y sigue siendo la terrible lacra de la depredación del hombre ya que a partir del año 2010 se produjo un incremento en la demanda de productos de supuestas propiedades curativas y afrodisíacas asociadas al "polvo mágico" del cuerno de rinoceronte. Según el artículo de National Geographic esta demanda provocó "un alud de furtivos procedentes de Mozambique que en una década acabó con el 70% de la población: en 2021 quedaban menos de 4.000 (unos 3.500 rinocerontes blancos, y 500 negros").  Pero, al parecer hay esperanza, según cuenta el biólogo Albert Masó: "En los tres safaris que hicimos en julio y agosto de 2022 pudimos volver a fotografiarlos". Hay que celebrar que las autoridades del parque Kruger, los rangers, la policía y el Ejército del país están vigilando y castigando estas terribles prácticas contra los animales.



22/11/23

Haciendo puzzles en el aeropuerto de Johannesburgo. Vuelo cancelado. Nuevo hotel.


Selfie de los 5 en los pasillos del aeropuerto O.R Tambo de Johannesburgo con los dos puzzles de 500 piezas terminados.


El día 12 desayunamos en la terraza del restaurante del hotel junto a la orilla del río Zambeze. Hacía una mañana preciosa y después de lo que vivimos el día anterior primero haciendo el safari a pie por Moa-Oa-Tunya, luego viendo las cataratas Victoria y ya por la tarde haciendo el crucero en barco por el río Zambeze, nos daba pena marcharnos.

Teníamos el vuelo de Livingstone a Johannesburgo a las 12:40. Llegamos por la tarde a Johannesburgo. Nuestro próximo vuelo a París salía a las 23:45 de la noche por lo que debíamos estar en el aeropuerto O.R. Tambo casi 7 horas. Nos planteamos la posibilidad de aprovechar esa tarde de alguna manera, pues eran muchas horas en el aeropuerto  sin hacer nada. El aeropuerto de Johannesburgo tenía muchas y muy buenas tiendas para pasar un rato de entretenimiento y entre eso y que decidimos comprar unos puzzles para rematar el tiempo restante. Después de visitar todas las tiendas del aeropuerto buscamos algún sitio apropiado para hacer puzzles y encontré unos mostradores vacíos con el espacio justo para desplegar nuestras piezas y montar los dos puzzles de 500 piezas que habíamos comprado. Y así nos pusimos a hacerlos antes la mirada n tanto atónita del personal del aeropuerto que pasaba por a llic y de los viajeros. El caso es que el tiempo se nos hecho encima.


En el aeropuerto conocimos a Peter un simpático sudafricano que estaba aprendiendo español y que viajaba a Ámsterdam para ver a un amigo. Peter nos ofreció su casa para dormir cuando nos cancelaron el vuelo a París.

Conocemos a Peter, un simpático sudafricano

Terminamos los puzzles y nos dirigimos a nuestra puerta de embarque. Durante la espera conocimos por casualidad a un hombre muy simpático con el que entablé conversación, pues estábamos sentados en el mismo banco. Se llamaba Peter, era afrikáner, sus antepasados posiblemente fueran holandeses. Tendría unos 45 años y hablaba algo de español. Empezamos a charlar y pronto hicimos los cinco corrillo con él y nos contó algo de su vida en un castellano de aprendiz, pero que ya hubiéramos nosotros querido saber inglés como él hablaba el español. Peter estaba aprendiendo español por internet con un profesor de Granada. Había estado ya en España varias veces y ahora se iba a Holanda a casa de un amigo. Era sudafricano de abuelos holandeses y vivían en Johannesburgo.


Paloma en la habitación del hotel Road Lodge donde dormimos el último día.


A eso de las once y media de la noche nos comunicaron que el vuelo se retrasaba y cerca de la una de la noche nos confirmaron que el vuelo se había cancelado por problemas técnicos, la excusa fue que había habido problemas en la carga de combustible. También nos dijeron que con los mismos billetes podíamos coger el mismo vuelo de las 23:55 de la noche pero al día siguiente. Nos nos cupo otra opción que recoger las maletas e intentar buscar alojamiento para esa noche en Johannesburgo. Cuando volvimos a ver a Peter nos dijo que si no encontrábamos donde dormir que podíamos ir a su casa y nos dio su teléfono para llamarle para lo que necesitáramos. Fue un detalle que nos dejó sorprendidos y nos confirmó lo buena persona que parecía.


Óscar y Elena haciendo el puzzle de 500 piezas en el pasillo del aeropuerto de Johannesburgo.


Mónica y JC haciendo el puzzle de 500 piezas en el pasillo del aeropuerto de Johannesburgo.


JC en una de las tiendas del aeropuerto O.R. Tambo de Johannesburgo junto a un muñeco a tamaño real que representa a Nelson Mandela.


Al final entre todos se organizó un grupo que con la ayuda del personal del aeropuerto, pues ni de la agencia ni de la compañía aérea nos ofrecieron solución.  No tuvimos más remedio que esperar en la calle, con 3 grados de temperatura, mientras nos fueron recogiendo en taxis y minibuses y llevándonos a hoteles cercanos donde dormir. A nosotros nos tocó el hotel Road Lodge al que llegamos a las 4 de la noche. 

Comunicándonos con la Agencia

Al día siguiente, después de desayunar, nos encontramos ya más animados ya que el problema del alojamiento se había resuelto  y ya solo era cuestión de dejar pasar las horas hasta que esta noche cogieramos por fin el vuelo a París. Aprovechamos para mandar un correo a Susana Tugores, de la agencia de El Corte Inglés, y comunicarle lo que nos había sucedido. Estos son los correos que le mandé y su contestación.

de: Juan Carlos García a Susana Tugores

Buenos días Susana. Anoche nos cancelaron el vuelo de las 23:55 de Air France desde Johannesburgo a París. Intentamos contactar con la organizadora Kobo.Safaris a través de su número de emergencia para encontrar alojamiento pero no fue posible. Gracias a la ayuda de personal del aeropuerto nos llevaron en taxi al hotel Road Logde donde llegamos a las tres de la noche. Dejaremos el hotel a la 1 del mediodía y pediremos factura del alojamiento para los 5. Nos han dado el vuelo de AF987 para las 22:45 de hoy. Suponemos que esta tarde nos darán el de París Madrid. Te comunicamos está incidencia a los efectos oportunos para la correspondiente reclamación por los gastos y perjuicios que nos está ocasionando. Un abrazo. Juan Carlos.

de: Susana Tugores a Juan Carlos García

Buenos días Juan CArlos. Madre mia! Cuanto lamento que hayáis terminado el viaje así.... Gracias por informarme. En cuanto lleguéis cursamos lo que corresponda, pero por favor, cuando vayáis al aeropuerto poner una reclamación en la compañía aérea, que es la que debe hacerse cargo de todos esos gastos. Además, por ley, os corresponde una compensación económica, pero para todo ellos debéis presentar queja y reclamación a la compañía aérea. Para cualquier consulta no dudéis en contactar conmigo cuando necesitéis. Un abrazo. Susana Tugores.

 

Cenando en el aeropuerto O.R. Tambo de Johannesburgo antes de partir a París en el nuevo vuelo previsto a las 23:55 horas, después de que lo cancelaran el día anterior.


Nos planteamos aprovechar las horas libres que teníamos ese día y optamos por ir a ver el Museo del Apartheid ya que nos pudimos hacerlo el primer día que llegamos a Johannesburgo por ser lunes y estar cerrado. Nuestra experiencia en el Museo del Apartheid os la contamos en esta entrada (VISITA AL MUSEO DEL APARTHEID DE JOHANNESBURGO).


Los 5 desayunando en la barra de pared del hotel Road Lodge.
Nuestra carita de sueño es por las pocas horas que pudimos dormir.


Elena, Paloma, Óscar y Mónica en la entrada al interior del Museo del Apartheid de Johannesburgo.


A nuestro regreso del museo Apartheid, volvimos en Uber al hotel y nos fuimos a comer a una pizzería que había muy cerquita. Coincidimos con Pedro, un chico joven que habíamos conocido la noche anterior cuando se montó todo el follón de búsqueda de hotel y que durmió también en nuestro hotel. Al parecer era guía fotográfico de safaris y tenía un página web en internet donde alardeaba de las fotos que hacía y de los clientes que tenía. Comimos unas pizzas que, al parecer, le sentarían luego mal a Elena durante el vuelo JHB-París. Acabados de comer volvimos al hotel para recoger las maletas y pedir los justificantes de las facturas por na noche de alojamiento yaa que la habíamos pagado de nuestro bolsillo, no así el taxi que nos trajo que no nos cobró a nosotros nada. Hechos todos los tramites nos fuimos en dos taxis al aeropuerto. O.R. Tambo de Johannesburgo. El tiempo de espera lo aprovechamos para poner una reclamación a la compañía Air France, cambiar los billetes del vuelo caducado por otros nuevos y esperar. Volvimos a encontrarnos con Peterque cuando nos vio entrar se espero a saludarnos y entonces aproveché para hacernos una foto de recuerdo. El se iba a Amsterdam y nosotros a París. a las 12 de la noche salía nuestro avión y pasamos toda la noche en vuelo. Llegamos a París hacia las 9 de la mañana del día siguiente. Elena había pasado un vuelo fatal desde que se montó en el avión. En el aeropuerto Charles Degaulle, Mónica se fue a una farmacia para buscar algún calmante que  le hiciera efecto y al mediodía comimos en una de las cantinas. Cogimos nuevamente el vuelo a Madrid donde llegamos hacia las seis de la tarde.


Aeropuerto Internacional O.R. Tambo, sala de embarque del vuelo Johannesburgo-París a las 23:45 h.



Uno de los pasillos del aeropuerto internacional Charles-Degaulle de París.




20/11/23

Las fotos en blanco y negro de Elena

El agua de las cataratas Victoria (Zambia) parece tener más fuerza en la fotografía en blanco y negro.
 Elena GdM.


Habla el gran fotógrafo Sebastiao Salgado en su libro autobiográfico "De mi tierra a la Tierra" del poder descomunal que tiene la fotografía en blanco y negro, a pesar de que en la realidad nada es en blanco y negro. Argumenta que los colores en la fotografía se vuelven más importantes que las emociones y esto le desconcentrada. Para Salgado fotografiar la naturaleza o a las personas en blanco y negro es la mejor manera de reflejar su personalidad, de sacar toda su dignidad.



A Elena le gusta la fotografía. Por sus cumpleaños le hemos regalado una cámara y un pequeño objetivo que ya ha empezado a usar en los últimos viajes. En nuestro viaje a Sudáfrica y Zambia Elena ha hecho una serie de fotografías en blanco y negro con su peculiar estilo de captar aquello que los demas no vemos. Aquí os dejamos una muestra de su trabajo.


















 

18/11/23

Museo del Apartheid (Johannesburgo)

 Día 13 / MUSEO DEL APARTHEID, Johannesburgo

Una familia entrando al Museo del Apartheid de Johannesburgo. En la fotografía del muro se puede leer "Honrar el legado de Madiba".

"Estas entrando en un periodo oscuro y difícil de nuestra historia. Aprenderás sobre las injusticias y las dificultades de la vida de las personas bajo el apartheid. Aprenderás sobre personas, organizaciones y hechos que ayudaron a poner fin al apartheid" APARTHEIDMUSEUM 

 

Banco de la vía pública de uso exclusivo para "europeos o blancos".


Cada pilar frente al museo representa uno de los siete valores en los que se basa la Constitución de Sudáfrica: LIBERTAD, RESPETO, RESPONSABILIDAD, DIVERSIDAD, RECONCILIACIÓN, DEMOCRACIA e IGUALDAD.


"Aquellos de nosotros que vivimos los años sombríos y brutales del apartheid siempre llevaremos su sombra en nuestras vidas. También recordaremos la creciente energía de la lucha contra el apartheid y el profundo sentido de comunidad y solidaridad que produjo. Pero la mentira es parcial y fugaz, incluso cuando es personal. Y aquellos que no vivieron ese periodo necesitan formas de comprender la realidad de la dominación racial y sus consecuencias.

Y así quedó claro, en los años inmediatamente posteriores al fin del apartheid, que sería importante desarrollar un museo que pudiera contar la historia del apartheid en toda su complejidad. Un museo así no sólo tendría que informar al visitante sobre esta historia, sino también ser testigo del sufrimiento, el heroísmo y la tragedia.  Lo más importante es que debería servir como advertencia de lo que sucede cuando la gente cree en la superioridad de un grupo sobre otro. 

Así nació en Museo del Apartheid. Fue inaugurado en 2001, siete años después de la elección del primer gobierno democrático de Sudáfrica. El edificio en sí es tremendamente hermoso. La historia que contiene se cuenta a través de una amplia variedad de medios que informan, conmueven e involucran al visitante. El  uso de fotografías, artefactos históricos, filmaciones y diseño interactivo se combinan para crearían visión compleja y matizada de nuestra historia"

Cristopher Till, Director Museo Apartheid, Johannesburgo, junio de 2018 (prólogo al libro-guía del Museo).


Vista general del Museo Apartheid desde el exterior.



Entrada Museo Apartheid
por la puerta para BLANCOS
Nuestro último día en Johannesburgo lo aprovechamos para ver el Museo del Apartheid que, como ya os contamos al principio de este blog, estaba cerrado el primer día que llegamos a la ciudad y no pudimos verlo. Por eso, cuando se nos dio esta nueva oportunidad de estar un día más en Johhanesburgo por la cancelación del vuelo a París, no nos lo pensamos dos veces y decimos ir esta mañana. Cogimos un uber que nos recogió en el hotel a las 11 de la mañana y nos llevó directo al museo. Compramos allí mismo las entradas y antes de meternos nos encontramos con dos puertas: una para blancos y otra para no blancos. Ya en el ticket te venía marcado el color de la puerta por la que tenias que pasar. Se trataba de una primera concienciación que obliga al visitante a experimentar un aspecto humillante de la clasificación racial, una de las realidades cotidianas de la vida bajo el apartheid.


A la derecha la entrada al museo.




Los distintos grupos raciales se reúnen en esta rampa exterior, que parece no tener un final, y que representan todas las razas y todos los ámbitos de la vida.


La rampa empieza a hacerse más empinada y el camino más estrecho. Los muros de acero y roca dan na sensación de encarceklamiento y confinamiento en alusión al torturado pasado sudafricano.


Elena, Paloma, Óscar y Mónica en el vestíbulo del Museo del Apartheid. donde el visitante tiene que pasar por una de las dos puertas que le ha tocado al azar al adquirir la entrada en taquilla: "BLANCOS" o "NO BLANCOS".






Más de 1.000 personas cambiaron oficialmente de color en 1985. Fueron reclasificadas de un grupo racial a otro de un plumazo. Les llamaron los 1.000 "camaleones".

Mónica delante de la fotografía en la que aparecen los miembros de la Junta de Clasificación que podían cambiar la identidad racial de una persona a su capricho.



Elena posando junto a una escultura dedicada a Nelson Mandela
La original, de una altura de casi 20 m. está erigida en Howick, el
lugar donde fue detenido Mandela el 5 de agosto de 1962.



Elena cruzando un rincón my acogedor  del museo en el que crece un árbol.


Elena eligiendo una varilla de color para mezclarla con muchas otras que hay en depósitos de enfrente.


Elena delante de un cartel en el que el obispo sudafricano Desmond Tutú, premio Nobel de la Paz, alza los brazos bajo el lema "La verdad al poder."


Haciendo un pequeño descanso en la cafetería y librería del Museo. El tablero de la mesa es mitad blanco y mitad negro.



Sobre un gran mural con la imagen de Johannesburgo en 1886 hay cajas de recuerdos de personas cuyas familias se trasladaron a la ciudad en los primeros años. Los visitantes encuentran por primera vez reproducciones a tamaño natural de estos individuos eb las cajas de espejos de la rampa exterior.


Detalle del interior de una de las cajas.

Sala dedicada a la vida de NelsonMandela



Mural con retratos evolutivos de Nelson Mandela y palabras que definen su carisma: Líder, Prisionero, Estadista, Negociador o Camarada.








El famoso caricaturista sudafricano ZAPIRO realizó muchos homenajes a Mandela en toda su obra gráfica.


Nelson Mandela personaje de portada en la revista en New Yorker.


El rostro de Madiba en varias épocas de su vida.


Reconocimiento internacional de Nelson Mandela en los Mass Media.


Ejemplar de una edición de la Constitución de la República de Sudáfrica de 1996.

Sala dedicada a la Política de Ejecuciones


Cada una de estas 131 sogas que cuelgan de una de las salas del museo representa a una persona que fue ejecutada por crímenes políticos en Sudáfrica. En las paredes se exponen las fotos y los nombres de los ejecutados y de los que murieron bajo detención policial.


JC junto a la foto en la que aparece Desmond Tutu viendo la televisión y aplaudiendo mientras Nelson Mandela y Frederik Willem de Klerk reciben el Premio Nobel de la Paz en 1984, en reconocimiento a sus esfuerzos por poner fin al apartheid en Sudáfrica. El arzobispo sudafricano ganó el Premio Nobel de la Paz (1984) y el Premio Martín Luther King de la Paz (1986) por su dedicación a la campaña antiaparheid.



En la foto de la derecha aparece Frederick Wilem de Klerk sosteniendo un periódico local frente a su oficina, en 1992, con el titular que anuncia la victoria del sí en el referéndum para poner fin al apartheid.



Sala dedicada a los jóvenes que tomaron el control de la lucha, Soweto 1976


En esta sección del museo se exploran los acontecimientos del levantamiento de Soweto en 1976, cuando los jóvenes del municipio tomaron el control de la lucha. Fue este un punto de inflexión en la historia del país y marcó el comienzo del fin del apartheid. Aquí el visitante se encuentra con la imponente vista de un vehículo blindado amarillo utilizado por la policía y el ejercito conocido popularmente como "casspir." Con la exhibición de este vehículo policial se intenta representar la presencia policial constante en los "townships" de las afueras de Johannesburgo .




El casspir se convirtió en un espectáculo cotidiano en los municipios de Sudáfrica. la gente le puso apodos como "mello yello", pero no había nada tranquilo en lo que representaba esta tanqueta antidisturbios.






Sala "ON THE BRINK", cuando una violencia extrema explotó en 1990

En este espacio se expone, a través de filmaciones proyectadas en grandes monitores, la violencia en la que se vio sumida Sudáfrica tras la liberación de Mandela. A pesar de la euforia y la esperanza expectantes provocadas por su salida de la cárcel, la transición a la democracia no fue nada fácil. Las negociaciones para una nueva Sudáfrica se llevaron a cabo en un contexto de intensa violencia que sumió al país al borde la de la guerra civil. Hubo enfrentamientos entre el ANC y el Partido de la Libertad Inkatha, que apoyaba al jefe Mangosufhu Buthelezi. Los extremistas de derecha blancos también respondieron a la idea de una nueva Sudáfrica con violencia, mientras que el Gobierno parecía alimentar la violencia través de la Tercera Fuerza. Las masacres de personas en Bolpatong y Bisho amenazaron con hacer fracasar las negociaciones. Catorce mil personas murieron violentamente durante este triste periodo. Como afirmó el historiador sudafricano Philip Bonner: "Murió más gente por la violencia política entre 1990 y 1994 que durante el periodo del apartheid de 1948 a 1990".


A través de objetos como alambradas de espino o armas y proyecciones en pantallas gigantes de los disturbios ocasionados se introduce al visitante en uno de los periodos más violentos de Sudáfrica que la llevaron al borde de la guerra civil, entre los años 1990 y 1994, durante las negociaciones para construir una nueva nación.


Detalle de las armas utilizadas en los enfrentamientos producidos durante los disturbios.




El mensaje de la arquitectura




La arquitectura del museo APARTHEID, pilares, escaleras, rampas que se van estrechando cada vez más según vas subiendo o la distribución espacial, constituye una parte muy importante del mensaje que se quiere transmitir al visitante. Por ejemplo: cada pilar frente al museo representa uno de los siete valores en los que se basa la Constitución de Sudáfrica: Democracia, Igualdad, Reconciliación, Diversidad, Responsabilidad, Respeto y Libertad.

Las escaleras representan el duro camino que llevan al visitante hacia el siguiente viaje: El descenso simbólico por un pozo de mina que lleva a la ciudad minera de Johannesburgo. También las escaleras simbolizan el descenso al corazón de las tinieblas.

 




La miserable vida en las minas

"Las condiciones de vida de los hombres que trabajan en las minas de Sudáfrica son miserables más allá de lo imaginable.Ernest Cole, 1967

















SALA Nueva Constitución



Elena en la sala del Museo del Apartheid dedicada a la Nueva Constitución sudafricana.



En una sala anexa al museo se puede visitar la exposición Nueva Constitución. Es una sala diáfana de hormigón y hierro. Sobre las paredes, aparecen escritas en letras grandes de moldes de acero las palabras LIBERTAD, RESPONSABILIDAD, DIVERSIDAD, RECONCILIACIÓN, RESPETO e IGUALDAD que resumen los derechos reconocidos en la Constitución.  En el centro de este espacio hay una estructura de vidrio que contiene un montón de piedras. Se invita a los visitantes a tomar una piedra y colocarla sobre la montaña de piedras que crece bajo la bandera de Sudáfrica, como reconocimiento a su visita al museo y como compromiso de luchar contra el racismo y la discriminación.


En esta sala del museo se invita al visitantes a colocar una piedra bajo la bandera mientras se leen las palabras referentes a los derechos reconocidos en la Constitución escitas en las paredes y suena en bucle el himno nacional sudafricano: "Nkose sikelel`iAfrika". 




Librería




Museo Apartheid Cuadernillo de Actividades Grado 9.


Libro-guía MUSEO APARTHEID, JOHANNESBURGO, 2018.