04/09/23

Cañón del Río Blyde (río de la alegría)

Día 5 / I RESERVA DEL CAÑÓN DEL RÍO BLYDE Cañón del río Blyde, Bourke´s Luck Potholes (Pilgrim´s Rest/Mpumalanga)


Nuestra guía Lupita nos hizo esta foto con el Cañón del Río Blyde y sus tres Rondavels ("Tres hermanas"), al fondo. Este cañón es, con el de Colorado en USA, uno de los más grandes de la tierra.


La Reserva del Cañón del Río Blyde se extiende a lo largo del sinuoso camino del Cañón del Río Blyde, que a cada paso ofrece vistas cada vez más impresionantes sobre los bordes escarpados que caen 800 m en el lecho del río. Conocido oficialmente como "Cañón Motlatse", está considerado el tercero más grande del mundo -detrás del Cañón de Colorado en EEUU y el Cañón del río Fish en Namibia-, ofrece una de las vistas más asombrosas y espectaculares de Sudáfrica. También puede que se considere el "cañón verde" más grande de la tierra por tener una exuberante cubierta subtropical. 


Paloma y JC disfrutando de las inolvidables vistas del paisaje único del Cañón del Río de la Alegría. Detrás de estas montañas se encuentra el famoso Kruger National Park al que fuimos al día siguiente de safari.


Cañón del Río Blyde

El río Blyde, traducido río de la alegría, se llama así como consecuencia de que el pionero y granjero blanco Hendrik Potgieter y su comitiva regresaran sanos y salvos de una expedición a Mozambique en 1844.

El Cañón del río Blyde, de 20 km de largo,  está dominado por las 'Tres Rondavels' (también llamadas 'Tres Hermanas'). Se trata de enormes formaciones de roca dolomita que se elevan desde la pared más alejada del cañón del río Blyde. Sus cimas cónicas, semejantes a las tradicionales cabañas de los Xhosa o los zulúes, están cubiertas de color verde y sus costados teñidos de líquenes de color naranja intenso. Reciben el nombre de, siguiendo el orden de derecha a izquierda de la foto de arriba, Magabolle (1.354 m), Mogoladikwe (1.377 m) y Maseroto (la más cónica) (1.485 m). En el centro del cañón se extiende el embalse de Blydepoort, que en la foto se ve a la izquierda. 


En primer plano la colina de Thabaneng y al fondo el río Blyde (río de la Alegría) en su curso por el cañón al que da nombre.


Un cartel grafico nos indica los distintos accidentes geográficos del Cañón del Río Blyde.


JC junto al cartel que indica el camino que dirige a Bourke´s Luck Potholes (Los pozos de la suerte de Bourke).


Los 5 en el gran marco rojo situado en el paraje de Bourke´s Luck Potholes, dentro de la Reserva del Cañón del Río Blyde.


Los pozos de la suerte de Bourke

En el punto de encuentro del río Blyde (río de la alegría) y el río Treur (río de la tristeza), la erosión hídrica por el arrastre de rocas y arena ha creado uno de los fenómenos geológicos más impactantes de Sudáfrica: los "Pozos de la suerte de Bourke" (Bourke´s Luck Potholes). Deben su nombre al buscador de oro Tom Bourke, propietario de la tierra adyacente el filón de oro principal.


Desde el puente que cruza el río Blyde se observan perfectamente
los Pozos de la Suerte.


Estas erosiones del agua del río en la piedra han tardado miles de años en formar estas extrañas esculturas cilíndricas talladas por remolinos de agua. El color de las suaves rocas rojas y amarillas contrastan con los estanques oscuros.


Elena y Óscar hacen el salto en el camino a los miradores del Cañón del Río Blyde.


Paloma y Lupita junto a los simpáticos niños y niñas de un colegio de excursión en los Pozos de la Suerte de Bouke.


Un casual y feliz encuentro con niños y niñas de un colegio


Coincidimos en nuestra visita a los Pozos de la Suerte de Bourke con un autocar de niños y niñas negros uniformados con camisa azul y pantalón o falda gris de un colegio que iban de excursión. Nos cruzamos con ellos en dos ocasiones, una al pasar por el gran marco rojo donde estaban ellos jugando y al vernos empezaron saludarnos y cantarnos o entonarnos una frase repetitiva que, según Lupita hacía referencia a "los blancos", y la segunda ocasión fue cuando nos íbamos que también coincidimos subiendo  y empezaron a alborotarse en cuento nos vieron que estábamos grabándoles con cámaras y móviles. Nos juntamos para hacernos fotos con ellos y empezaron a saludarnos y abrazarnos muy efusivamente, lo que nos emocionó hasta el punto de pensar que era lo mejor que nos llevábamos del viaje. Fue un encuentro en el que disfrutamos de la alegría de esos niños a los que se les veía muy felices.


Niños y niñas de un colegio de juegan con el agua en las orillas del Río Blyde.




Óscar delante de dos de los Three Rondavels, en el cañón del Río Blyde.


Mónica posando con el grandioso paisaje del cañón del río Blyde de fondo


Paloma y JC contemplando uno de los remansos que hace el río Blyde una vez pasados los "pozos de la suerte".


Elena posa con el espectacular paisaje del cañón del Río Blyde de fondo.


Las impresionantes vistas desde los miradores que asoman al cañón del Río Blyde bien merecen la pose Mónica
con los brazos abiertos intentando abarcar el hermoso paisaje.





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